Ya han terminado los entrenamientos...
Ya han pasado las noches de igualás, de frío y de incertidumbre.
Ya queda lejos el momento ansiado por todos los benditos locos del
costal en los que veíamos pasar al rey negro y nos las promeíamos
felices...
Ya sólo quedan pocos días para nuestro momento más soñado.
Hemos tenido todo un año para soñar... Para meditar...
Para aprender... Para...
Ahora, que la hora se acerca y que estamos velando "armas"...
No olviden V.M.s, que todo éste ritual, tiene un sentido y un
maravilloso significado...
Deben recordar que el gesto de calzarse nuevamente la ropa
para pasear por Sevilla a Nuestro Señor y a su bendita Madre,
antes ya lo hicieron cientos si no miles de buenos hombres
que se dejaron las espaldas y su sudor en pro de continuar
con una de nuestras más ancestrales tradiciones...
No les defraudemos... Los únicos protagonistas son la imagen
de nuestro Señor y la de su bendita Madre...
No olvideis que somos Cristianos... Que somos Hermandad
y por tanto, somos HERMANOS...
Quieranse y disfrutense...
Hagan de cada momento algo mágico, único e irrepetible...
Y no olviden disfrutar cada segundo haciendo algo que siempre
les diferenciará de todos los demás...
Que ésto se nos acaba pronto, pero que muy pronto.
Tenemos el balcón del Cielo, lleno de ansiosos espectadores que nos
harán abrir ese cajoncito del alma que todos tenemos guardado
en el fondo de nuestros corazones...
Y ahora... La suerte está echada...
Al cielo los corazones valientes y los tíos con casta...
Vivan los costaleros y que Dios os proteja y nos bendiga.
Un abrazo para todos...