miércoles, 2 de agosto de 2017

Hoy quiero que sepa el mundo entero...


Nunca encontraba el momento…
Parecía que no llegaba la hora
De abrir mi corazón, Bendita Señora
y derramar tantos sentimientos
como mi corazón y mi alma por ti atesoran.

Hace tantos años… Quizás demasiado
Tiempo,  que gurdo en mis adentros
Las ganas de contar que mis sueños,
Sin Tu intercesión y tu amparo
Jamás habría podido llevarlos a cabo…
Y mucho menos cumplirlos, me temo.

Por esto, hoy que al fin me decido
A que se abran  de par en par mi corazón
Y mi pecho, quiero  pedirte perdón
Por lo que soy y por lo que he sido…
Quizás el más ingrato de todos tus hijos…

Hoy quiero que sepa el mundo entero
Que quisiste que fuera costalero
De aquel humilde paso de palio
Que tu barrio convirtió en Sagrario…
Solo la tarde noche de un Lunes Santo
Que para siempre en el corazón me llevo.

Y que a pesar de que tan solo una vez lo fuera
Y que sabias que después, siempre sería distinto
Tan hasta el fondo de mi alma quedó prendido
El momento sublime de tenerte tan cerca…
De sentir el inmenso Amor que repartes a tus hijos…
De saciar mi sed en la Celestial fuente de Salud
Que logró el milagro de cambiar en mi juventud
El camino que, casi sin pensar, escogiera…
Y que a día de hoy, agradezco a la Providencia
La oportunidad que me brindó el destino
De vivir la inefable e inolvidable experiencia
De ser costalero de tan celestial Princesa.


Virgen Sagrada María, que no me tienes en cuenta
Que cuando casi a diario voy a visitarte,
Pierda con Tu Bendito Hijo hasta la cabeza…
Y que aunque sepas que siempre voy a rezarte
Aguardas paciente y no desesperas
Al ver que mis sentidos se embelesan
En la muda contemplación de ese Cristo
Bendito de mis sueños, ante el que no resisto
Sin llorar un solo segundo siquiera…

Bendita Virgen niña de mi barrio de San Gonzalo
A la que tantas veces acudo, rezando
Unas veces… Otras agradeciendo tanto
Cuanto nos proteges a diario y cuanto nos has regalado.
Quiero que todos sepan que jamás te he olvidado.
Y que ahora, como hace tantísimos años,
Nunca olvidaré la tarde que en aquella barca
De nuestra querida plaza de España…
El que estas letras suscribe y José Luis Llanos
En tu honor, escribiéramos una modesta sevillana
Para cantarte y contar lo mucho que te queríamos.

Pedirte perdón por no haberte escrito ni una letra
En tantos y tantos folios como me has permitido
Escribir en mi vida… Y que imposible hubiera sido
De no haberlo consentido tu… Mi preciosa Reina…

Es por esto, y por tantas cosas, Bendita Señora
De mi añorado y viejo Barrio de San Gonzalo,
Que aquel muchacho, tan joven,  inexperto y alocado
Que una sola vez fue costalero de tu paso de palio…
Quiere hoy poner otra oración mas en tu corona…
Corona de estrellas que te quiere regalar tu barrio
Hecha de ilusiones, plegarias, oraciones y requiebros…
La intima oración a su Virgen de la Salud de un pobre viejo
Que en su ya lejana juventud… Pudo ser tu costalero.