miércoles, 8 de julio de 2009

Como puedo contar lo que siento...

Como puedo contar lo que siento Cada vez que te miro a la cara… Si mi alma, entera se desbarata Y me quedo hasta sin aliento. Si en la profundidad de tus ojos, me sumerjo Si mi vida entera, brota en una llamarada Si solo el contemplarte ya me embriaga Y me haces soñar que sueño… Mi Dios, Mi Cristo… Mi dueño. Prodigio en madera tallada A golpe de gubia arrancada De las entrañas de un simple madero… Por eso prefiero soñarte, soñarte aunque esté despierto A tener que enfrentarme a tu mirada… A volver a sentir esa puñalada Que me destroza por dentro. Hasta luego, Señor… Te dejo Con la esperanza de volver a verte mañana… O volver a soñarte ésta madrugada Soñarte… Aunque esté despierto.

7 comentarios:

giakkomo dijo...

Don Antonio sacando así el alma a pasear nos va a malacostumbrar a tantas cositas buenas , ánimo y a seguir con este magnífico blog , sin prisas y disfrutándolo.

Javi dijo...

OLE!!!!

Anónimo dijo...

Esa pluuuuumaaaaaaaaaaaaaaaaa!!! Ainssssssss!!!

Te veo mu sueltecito y a flor de piel el alma, ¿no?

Sabes que? El de vez en cuando también a ti te sueña, estoy seguro. Todos los años pregunta por su Heidi, a menudo allá por San Jainto, ya de vuelta, y nos pone a tos firmes y nos recuerda que para El como tu no hay otro y Sus recuerdos de años con Heidi nos cuenta. Nos dice que ahora somo demasiados que lo queremos mucho, si, pero... ¿que donde está la Heidi?¿Que por que no se escuchan sus brabatas desafiantes de los corazones de los hombres que alli su sudor entregan?¿Que que pasa con nosotros?¿Que en que lugar de nuestro corazón estan Heidi, Puelles, Narbona, Montero, Castros, Cano, Pipi, Alonso, Troya, Santos,...? ¿que donde esta su cuadrilla?, aquella la dura, la de las peleas de marmol a marmol, la de los corazones contaos y fajaos en la briega, aquella con la que El rompió moldes y a sudor lleva grabada en sus entrañas de madera.

No te creas, no, El es justo y es bueno y de los suyos tambien se acuerda, y, por las noches, cuando las luces se apagan, tras el portalon que franquea Su morada, en la tranquilidad de Su casa el también os sueña y se acuerda de estrecheces de minusculas puertas, de los bocatas de correos, de los palos en banda, de los ensayos en noviembre, ..., y se rie y piensa que buenos ratos, que buena gente, que de menos se les echa.

Anónimo dijo...

-¿Sabes usted compadre, que yo también le sueño?
¿Que mi Lunes Santo sin usted, no es completo?
Y eso que la suerte me permite seguir saliendo,
Añorando la presencia de quien fue mi compañero?
-Si yo pudiera decirle lo que usted sabe que siento,
Que por usted mi corazón de costalero se emociona y sigue latiendo,
Que cuando pregunto por la marcha que bajo Él vamos oyendo,
Ya no me contesta usted y que perdido me siento?
-Algunos pensarán y flojo me dejan los estos,
Que le debo unos kilos que al parecer usted me llevo presto,
Para iniciar una leyenda que sin usted no tiene merecimiento,
Cuando usted y yo sabemos que no solo le debo eso.
-Porque si deber le debo unos kilos y solo fuera eso,
Mezquino sería mi corazón y débiles mis recuerdos.
Porque por deber le debo la devoción, la alegría, el corazón y el aliento,
El amor, la entrega y aprender lo que es el sufrimiento.
-Solo una vez en mi vida no pude compartir su esfuerzo,
Era una cajita blanca que con amor guardaba los restos,
De la más linda rosa que había florecido en el tiesto,
Que con amorosa pasión, Sensi y tú habíais dispuesto.
-No despertarme por favor, no despertarme que no quiero,
Que por una sola chicotá con el que fue mi compañero,
Daría lo que no tengo, lo que le quede a mi costal,
Por volver de nuevo a soñar, bajo el Soberano de nuestros sueños
que voy con usted compadre y que somos costaleros.

Bienvenido Puelles Oliver
Triana, Julio de 2009

Caifas de Triana dijo...

Cuanto daría, queridísimo Bienve, por poder desbaratar esa maldita leyenda urbana que, muy a pesar mío, emborrona de manera infame y calumniosa, tanto como hemos tenido el privilegio de compartir...
Jamás, bien lo sabe Nuestro Señor, repito, jamás, te hellevado un solo gramo del peso que a ti te correspondiera.
Quiero volver a manifestarlo por enésima vez...
El que ésta infamia piense, pues peor para él... ¿Cómo se pueden llevar los kilos del compañero...?
El que de ésta más que erronea manera piense, es que no ha vivido jamás lo que es ser COSTALERO.
Tu, bien sabes que no eres sólo mi amigo...
Eres una parte importantísima de mí mismo... Siempre te he llevado, te llovo y te llevaré en lo más profundo de mi corazón.
Tus penas, son las mías...
Tus alegrías, son las mías...
Tus logros y tus fracasos, son los míos...
Y desde siempre, sé que ésta maravillosa AMISTAD, en la que un maravilloso día nos unió nuestro Señor del Soberano Poder y nuestra Santisima Virgen de la Salud, perdurará hasta que nos lleve a su lado.
Gracias, Bienve...
Gracias por compartir mis alegrías y mis penas, gracias por compartir mi vida vida...
Gracias por quererme por mis muchos defectos...
Gracias por estar siempre ahí...
Siempre tu amigo.
Antonio Salés Trillo.

Anónimo dijo...

Como no dejeis de escribir cosas como estas voy a tener que pedir un teclado nuevo que este lo tengo ya hecho polvo con mis lloriqueos, os quiero tela a los dos, vaya privilegio que me concedió el Soberano teniendoos delante tantos años, que Dios os bendiga porque sois la fuente de la que muchos hemos bebido y por favor no cambieis nunca, una vez mas, os quiero.

Emilio Salés

Javi dijo...

Di que si Emilio, menos mal que estos dos, cuando han escrito esto no estaban juntos y con varios cubatas en lo alto por que si no.....

Abrazos